The Swastika Holding Company
Ficticia
La mañana del funeral subí a Nueva York para ver a Meyer Wolfshiem; no parecía posible llegar a él de ninguna otra manera. La puerta que empujé para abrir, siguiendo el consejo de un ascensorista, llevaba el rótulo «The Swastika Holding Company», y al principio no parecía haber nadie dentro. Pero después de que yo hubiera gritado «¡hola!» varias veces en vano, estalló una discusión detrás de un tabique y, al cabo, una preciosa judía apareció en una puerta interior y me escrutó con unos ojos negros y hostiles.
—No hay nadie —dijo—. El señor Wolfshiem se ha ido a Chicago.
El gran Gatsby
CONTEXTO HISTÓRICO
Compañía ficticia.
