Keith’s
Impreciso
Era lunes, y Anthony llevó a Geraldine Burke a almorzar al Beaux Arts; después subieron a su apartamento y él sacó la mesita con ruedas donde guardaba su provisión de licor, eligiendo vermut, ginebra y absenta para un estimulante en regla.
Geraldine Burke, acomodadora en Keith’s, había sido una distracción de varios meses. Pedía tan poco que a él le caía bien; porque, desde un lamentable asunto con una debutante el verano anterior —cuando descubrió que, después de media docena de besos, se esperaba una proposición—, se había vuelto precavido con las muchachas de su propia clase. Era demasiado fácil fijar en ellas una mirada crítica, encontrar alguna aspereza física o una falta general de delicadeza personal… pero a una chica que era acomodadora en Keith’s se la abordaba con otra disposición. Uno podía tolerar cualidades en un ayuda de cámara íntimo que serían imperdonables en una simple conocida del propio nivel social.
Hermosos y malditos
CONTEXTO HISTÓRICO
Teatro impreciso. Localizamos en Colonial Theatre, uno de los teatros gestionados por el empresario B.F. Keith. Inaugurado en 1905 como Colonial Music Hall, tenía 1.293 localidades. Tras varias etapas y cambios de nombre, en los primeros años de la década de 1920 fue un escenario clave para revistas musicales afroamericanas. Más tarde, entre 1925 y 1932, se llamó Hampden’s Theatre y programó teatro clásico y Shakespeare; en 1932 pasó a funcionar como cine (RKO Colonial). En los años cincuenta, fue adquirido por NBC y se usó como estudio de televisión y laboratorio técnico hasta 1971. Reabrió en 1974 como Harkness Theatre tras una renovación, pero cerró en 1977 y el edificio fue derribado ese mismo año.
