Ella le presentó a Anthony.
—Este es el señor Pats —dijo.
El joven y el viejo se tocaron; la mano del señor Gilbert era blanda, gastada hasta la pulposa semejanza de un pomelo estrujado. Luego marido y mujer intercambiaron saludos: él le dijo que afuera había refrescado; dijo que había bajado andando hasta un quiosco de periódicos de 44th Street a por un diario de Kansas City. Había pensado regresar en autobús, pero le había parecido demasiado frío; sí, sí, sí, sí, demasiado frío.
Hermosos y malditos
CONTEXTO HISTÓRICO
Quiosco de prensa sin especificar en 44th Street.
