Sus compañeros sumaban ya una docena curiosa. A varios los había conocido en un sitio llamado Sammy’s, en 43rd Street, donde, si uno llamaba a la puerta y era aprobado favorablemente desde detrás de una reja, podía sentarse alrededor de una gran mesa redonda bebiendo un whiskey bastante decente.
Hermosos y malditos
CONTEXTO HISTÓRICO
Club clandestino ficticio.
